La Fuente Móvil

NADIE ES

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NADIE ES

Anya Trevizo se equivocó, lisa y llanamente. Trató de mostrar equivocadamente un poder que no era suyo sino delegado. No hay duda que se pasó de la raya al corregir a Maru con señas delante de todos los reporteros. Su deber era hacerlo por medio de una tarjetita como hizo cientos de veces. ¿Por qué ahora se sintió del mismo tamaño de la Gobernadora? Quién sabe pero en las coyunturas políticas algunos pierden el piso y se sienten bordados a mano. La jovencita pasó de tomar fotos con un celular a la entonces Alcaldesa, a viajar a Washington y otear las fronteras del poder. Incluso, llegó a tener tanta confianza que la sentaron en la mesa de las decisiones en la elección judicial y le permitieron fortalecer la precandidatura de su cónyuge Rafa Loera. Anya sentirá ahora que dejará un enorme hueco pero mañana se dará cuenta que todos somos necesarios pero nadie es indispensable.