En la contienda por la alcaldía de Chihuahua rumbo al 2027, el criterio del equipo de la oposición interna ha resultado sumamente conveniente. Hace apenas unos meses, las encuestas de casas reconocidas eran su bandera principal: las más presumidas en redes sociales, las más difundidas en boletines y la prueba irrefutable con la que su aspirante ostentaba el primer lugar de las preferencias. Sin embargo, las mediciones más recientes han cambiado drásticamente el panorama al confirmar a Santiago de la Peña Grajeda como el puntero indiscutible de la contienda interna panista:
1. Gobernarte (agosto de 2026): Posiciona a Santiago de la Peña a la cabeza con el 30.4%, superando a César Jáuregui (25.1%) y a María Angélica Granados (22.3%).
2. Massive Caller (7 de agosto de 2026): Coloca a Santiago de la Peña en primer lugar con el 24.2% de las simpatías, por encima de César Jáuregui (20.1%), "Manque" Granados (18.3%) y Rafa Loera (16.7%).
3. Statistical Research Corporation - SRC (13 de julio de 2026): Reafirma esta tendencia ubicando a Santiago de la Peña en la cima con el 25.1%, seguido de "Manque" Granados (21.0%), César Jáuregui (19.2%), Rafael Loera (8.2%) y Alfredo Chávez (6.8%), además de un 8.6% para "Otro(a)" y 11.1% que "No sabe" (estudio realizado mediante 1,000 llamadas telefónicas, con un margen de error de ±3.1% y 95% de nivel de confianza). Ante esta constante realidad en distintas casas encuestadoras, la estrategia de quienes cayeron en las preferencias dio un giro drástico de 180 grados: los mismos estudios que antes calificaban de impecables e imparciales hoy son blanco de sus más fieros ataques bajo la desgastada narrativa de que "quien paga, manda" o que simplemente "ya no sirven". Resulta tan contradictorio como evidente que la validez del termómetro electoral dependa únicamente de quién aparece en la cima; cuando las mediciones los favorecían eran palabra sagrada, pero ahora que Santiago de la Peña se consolida como el puntero indiscutible en los distintos estudios de opinión, el equipo del antiguo puntero opta por descalificar las mismas herramientas que ellos mismos promovieron.