La Columna

LOS ECOS

  • Por Editora M
LOS ECOS

Los ecos de la marcha del sábado son variados y sorpresivos, en un escenario en el que no se logró la meta esperada y cuyas imágenes circularon a nivel nacional profusamente con el estigma de haberse convertido en una escandalosa derrota. Ariadna Montiel, la Presidenta de Morena, instaló un Tribunal Popular sin que nadie supiera, al cual hizo referencia en su discurso para pedir la cabeza de Maru. Las cifras de la marcha apuntaron entre 1,500 y 3,000 participantes, incluidos los invitados de otras entidades de la república. Nadie supo para qué invitaron a Andy López Beltrán, que vino a Chihuahua solo para que le rayaran la madre en el aeropuerto local (¿alguien pensó que su presencia acarrearía más militancia o simplemente se trató de evocar la figura de su padre a manera de mensaje político contra Chihuahua?). Por el lado albiazul, todo mundo salió a colgarse las medallas del triunfo, pero olvidaron que fue Maru la que tuvo que dar la cara y salir a medios, incluso en los nacionales, para defender al estado, en donde llamó mucho la atención las citas que hiciera de Roberto Jordán en su Crónica de un País Bárbaro. La que se llevó la tarde fue la Diputada Jael Arguelles, antes del Partido del Trabajo, ahora flamante morenista, que habló de la existencia de un “marutrumpismo” al estilo de La Corraleja que siempre señala el maruduartismo, elevando a la Gobernadora a niveles insospechados de la política no solo estatal sino nacional e incluso internacional. Y por último, muy lamentable el episodio del hombre vestido con una camiseta de chivas, evidentemente que no es de Chihuahua, según el video, que pateó dos veces a un adulto mayor en la calle presuntamente por ser panista.