Estatal

Recuerda arzobispo el valor de las parábolas de Jesús

  • Por Editora Dai

Súmate a nuestro Canal de Difusión en WhatsApp

Chihuahua, Chih.– El arzobispo de la Arquidiócesis de Chihuahua, Constancio Miranda Weckmann, encabezó la misa dominical de este 12 de julio celebrada en la Catedral Metropolitana, espacio donde centró su homilía en la parábola del sembrador para recordar a los fieles la profunda relevancia que poseen estos relatos como instrumentos fundamentales de enseñanza y revelación dentro de la fe cristiana.

Tras realizarse la lectura litúrgica correspondiente al capítulo 13 del Evangelio según San Mateo, el jerarca católico destacó que las parábolas constituyen uno de los principales y más cautivadores recursos pedagógicos utilizados por Jesucristo para transmitir su mensaje de salvación a sus seguidores, quedando constancia de ello en alrededor de 40 pasajes específicos plasmados a lo largo de las sagradas escrituras.

Durante su mensaje doctrinal, Miranda Weckmann enfatizó que Jesús es el Sembrador primigenio y que sus palabras representan un llamado directo a comprender y conducir la existencia humana bajo el mismo testimonio de vida que él profesaba, advirtiendo que resulta complejo asimilar su enseñanza si no se logra sintonizar espiritualmente con su figura, ya que lo depositado en el mundo es propiamente la Palabra del Reino de Dios.

Al concluir la celebración eclesiástica, el arzobispo reiteró que estos pasajes bíblicos configuran una invitación divina para alcanzar el estado de gracia, por lo que exhortó encarecidamente a la feligresía chihuahuense a abrir el corazón para permitir la transformación de sus vidas a través de este mensaje, manifestando su confianza en que la semilla plantada en los corazones florecerá plenamente al ser cobijada en tierra buena por la gracia y el cuidado del Creador.

“La semilla de Jesús, que Él ha plantado en nuestros corazones, seguro que crece, porque Él quiere, porque Él la hace crecer, porque Él se preocupa de que haya en nosotros tierra buena. Y crecerá un día plenamente, cuando seamos para siempre hijos de Dios” comentó.