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Deja Miguel Ángel López la dirección de la Jmas Cuauhtémoc

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Deja Miguel Ángel López la dirección de la Jmas Cuauhtémoc

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Chihuahua.- Miguel Ángel López Granados confirmó su salida de la dirección de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento de Cuauhtémoc (JMAS), el anuncio lo realizó a través de sus redes sociales.

En su mensaje, agradeció a su familia, a su equipo de trabajo y a la gobernadora Maru Campos por la oportunidad de servir al municipio. Describió su gestión como una etapa intensa, marcada por la atención permanente a usuarios y la responsabilidad de encabezar una dependencia clave.

López Granados destacó que durante su administración se perforaron 12 nuevas fuentes de abastecimiento, se pagaron 25 demandas laborales heredadas, se renovó el parque vehicular y se entregaron cerca de 5 mil tinacos. También aseguró que se dejó listo el proyecto ejecutivo de la planta tratadora con financiamiento cercano a 700 millones de pesos.

Aunque no detalló los motivos específicos de su salida, afirmó que no se va por incompetencia ni deshonestidad, sino por circunstancias políticas. Señaló que continuará trabajando por Cuauhtémoc desde cualquier espacio donde pueda servir.

A continuación el comunicado: 

Hoy es viernes… pero no se siente como viernes.

Hoy no me preocupa la guardia del fin de semana.

No reviso el pronostico de temperatura, pensando en posibles consumos altos el sábado.

No estoy pendiente de contestar de inmediato los mensajes de usuarios que necesitan resolver algo urgente.

Escucho los medios con alegría, no con la angustia de ser la nota principal.

Cuando un trabajo se disfruta, deja de sentirse como trabajo.

Aun cuando las comidas se interrumpan por llamadas, cuando no existan fines de semana sin celular, o reuniones familiares sin preocupaciones.

Los últimos 50 meses de mi vida fueron intensos.

Una montaña rusa donde la subida fue lenta… y la bajada muy rápida.

Hoy vivo mis últimas horas como Director de la JMAS Cuauhtémoc.

Solo puedo dar gracias:

A Dios, por concederme vida y salud.

A mi amada esposa e hijos, por su paciencia, su cariño y por ser siempre mi razón de vida.

A la Gobernadora Maru Campos, por darne la oportunidad de servir a Cuauhtémoc durante más de cuatro años.

A mi extraordinario equipo de trabajo, que nunca me dejó solo, a los usuarios, que nos dieron su confianza y su respaldo.

Recibimos una institución socialmente dañada por la opacidad, donde acceder al director por parte del ciudadano era imposible.

La transformamos en una de puertas abiertas, en el servicio público con mejor percepción ciudadana y los tiempos de respuesta mas rápidos .

Tomamos una ciudadanía inconforme

y la convertimos en vecinos que confían, dialogan y por suouesto se comunican directamente, ya que puedo jaqcrarme que la mayoria tienen mi celular personal.

Nunca hubo protestas ni toma de instalaciones.

Jamás una crisis por falta de servicio que generara titulares estatales.

Los cortes de energía por falta de pago quedaron como leyendas del pasado.

Los malos tratos, como anécdotas que no deben volver.

Dejamos 12 nuevas fuentes de abastecimiento.

Pagamos 25 demandas laborales heredadas.

Gestionamos recursos a fondo perdido como nunca antes.

Renovamos prácticamente todo el parque vehicular.

Y entregamos cerca de 5,000 tinacos.

Dejamos listo el proyecto ejecutivo de la Planta tratadora y el financiamiento de 700 MDP, prácticamente gestionado.

El tiempo nunca es suficiente.

Pero me voy con la satisfacción del deber cumplido.

No me voy por la puerta trasera.

No me voy por incompetencia,ni por deshonestidad.

Me voy porque así es la política, no todos la practicamos con etica y hoy me queda muy claro.

Como me dijo un amigo:

“A veces uno debe perder con póker en la mano, para después ganar con dos pares”.

Me he caído muchas veces.

Pero muchas más me he levantado con mayor fuerza.

El servicio público no es un cargo.

Es vocación.

Seguiré trabajando por y para Cuauhtémoc, desde donde pueda y Dios lo permita.

Amo profundamente este municipio, donde nacieron mis abuelos, mis hijos y donde espero que algún día nazcan mis nietos.

Esto no es una despedida.

Es el inicio de una nueva etapa, ni nos bajamos, ni nos rajamos, tenemos muchos cafés pendientes con muchos buenos amigos y buscaremos siempre lo mejor para Cuauhtemoc.