Chihuahua.- La tarde de este miércoles, una intensa y repentina lluvia sorprendió a los habitantes del centro de la ciudad de Chihuahua, dejando una imagen poco habitual; la del presidente municipal, Marco Antonio Bonilla Mendoza, corriendo a toda prisa por las calles del primer cuadro para resguardarse de la tormenta.
El incidente ocurrió minutos después de que el edil encabezara un evento oficial en el hotel Quality Inn, donde realizó la entrega de apoyos económicos destinados a micro y pequeños comerciantes locales con el fin de impulsar la economía de las familias chihuahuenses.
Al concluir el acto protocolario, Bonilla Mendoza decidió retirarse a pie con rumbo a su despacho en la presidencia municipal, aprovechando la corta distancia entre ambos puntos. Sin embargo, justo a mitad del trayecto, el cielo se cerró y una fuerte precipitación comenzó a caer de golpe sobre el centro histórico.
Ante el repentino aguacero, el cuerpo de escoltas del alcalde reaccionó de inmediato e intentó cubrirlo con paraguas. No obstante, la fuerza de la tormenta obligó al mandatario municipal a acelerar el paso. Entre risas y ante la mirada atónita de los transeúntes, el edil optó por cubrirse con el saco para improvisar un escudo sobre su cabeza y comenzó a correr a toda velocidad para acortar el camino hacia el palacio municipal.
Finalmente, el alcalde y su equipo lograron llegar a las instalaciones de la presidencia municipal, empapados por el sorpresivo chubasco pero sin mayores contratiempos, para continuar con la agenda de trabajo programada para el resto del día.