Dicen que comerciantes y empresarios de la zona serrana del estado la están pasando gacho por culpa de malandros a quienes mes por mes les tienen que entregar fuertes sumas de dinero.
Versiones de pobladores del municipio de Guadalupe y Calvo, indican que hay dueños de aserraderos que son obligados a pagar 200 mil pesos mensuales a los malandros a cambio de no causarles daño ni a su persona ni a las propiedades.
También comerciantes de tiendas y sobre todo los que venden cerveza, tiene que entregarles dinero a los malandrines para dejarlos trabajar.
Lo mismo ocurre en otros municipios, como Guachochi, Madera, Moris y Bocoyna.
Se comenta que incluso hay empresas mineras que tienen que estar pagando como quien dice derecho de piso a los malandros para que los dejen trabajar.