La Columna

EL ENTROMETIDO

  • Por Editora M

Dicen que El Viejo López Obrador, mejor conocido como Lopitosh, se metió de lleno a la sucesión en las 17 gubernaturas que serán renovadas en 2027. Y que giró la orden, no la instrucción, de que debe ser Andreíta su ahijada, porque está en primer lugar de las encuestas y además le resuelve a Morena una parte en el tema de las cuotas de género. Que pidió dos cosas o dos entidades: Chihuahua y Nayarit, este último estado para Geraldine, de quien se dicen cosas que ya saben qué respecto de ambos. Este rumor circulo muy fuerte en los pasillos de la Cuatroté, tanto que ya daban por terminado el tema. Sin embargo, Cruz Pérez Cuéllar, que anda como loco por todo el estado desde que solicitó licencia al cabildo juarense, ha subido en las encuestas una barbaridad y no hay manera de sostener ya esa tesis. Eso si fuera cierto que El Viejo se hubiera metido tanto porque, es cuestionable que antes de Nayarit pusiera a Chihuahua adelante en su lista de prioridades. Sheinbaum no está pintada, aunque lo parezca, y poco a poco ha ido tomando el control de las cosas. La Presidenta no juega así el destino electoral de Morena pero si su figura de autoridad política y su imagen frente al movimiento, porque aunque reconozca a Lopitosh, silla nada más hay una.